Cómo The Economist obtiene información en segundos, ahorrándole horas a los analistas

Sustituir seis herramientas diferentes por una única plataforma integrada en Amplitude ayudó a la publicación a tomar decisiones mejores y más rápidas, al tiempo que su equipo de análisis se ahorró cientos de horas al mes.
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Feb 13, 2026

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Información/acción/resultado: ante una competencia feroz y la imposibilidad de dar respuestas a tiempo, el equipo de datos de The Economist se veía desbordado por las solicitudes. Al pasarse a la plataforma consolidada de Amplitude para el análisis y la experimentación, la publicación redujo el tiempo de toma de decisiones de días a segundos y permitió a los equipos resolver problemas cruciales que llevaban tiempo sin solución, como los relacionados con la retención de funciones.


Este ya no es el negocio de las noticias de antaño. El sector de las suscripciones siempre ha sido competitivo, pero los editores de hoy también se enfrentan a la competencia de fuentes alternativas como la IA generativa y las redes sociales. De entre las muchas opciones disponibles, los lectores fieles siguen eligiendo The Economist.

The Economist inició su andadura en 1843 como un periódico impreso semanal y hemos pasado a ser una entidad digital moderna que ofrece contenido a través de nuestro sitio web, nuestra aplicación, boletines, pódcast y vídeos. Existimos para prestar servicio a nuestros 1,2 millones de suscriptores activos de pago, que valoran el periodismo de alta calidad y su papel a la hora de ayudar a la gente a entender el mundo.

Realizamos un seguimiento del éxito a través del retorno de la inversión en marketing, las conversiones de suscripción, el abandono de los suscriptores y el valor del ciclo de vida del cliente, pero mi función en dirección de datos consiste en observar el panorama general en lugar de las cifras individuales. Mi equipo de 50 personas proporciona análisis, información, modelos de aprendizaje automático, paneles de control e investigación de consumidores para respaldar las decisiones de alto nivel en toda la organización.

Sin embargo, nuestro objetivo de convertir a The Economist en parte de la rutina diaria de cada suscriptor se enfrentó a un reto inesperado y frustrante: nuestra propia infraestructura de datos.

Preguntas que se adelantaban a las respuestas

Nuestro mayor obstáculo era la velocidad. En pocas palabras, la empresa planteaba preguntas más rápido de lo que tardábamos en analizar los datos y dar respuestas. Obtener un análisis de un científico de datos, un analista o un desarrollador de BI podía llevar desde unas pocas horas hasta varios meses, y ese retraso nos hacía perder oportunidades potenciales.

Además de los problemas con el análisis, utilizábamos unas seis herramientas de datos diferentes entre los distintos equipos. Esta falta de estandarización dificultaba la experimentación, por lo que no podíamos realizar tantas pruebas como queríamos. Cuando lanzábamos algo nuevo en nuestro sitio web, a menudo teníamos que confiar en que funcionaría, sin datos que respaldaran nuestras decisiones.

Tener tantas herramientas aisladas entre sí fragmentaba a nuestros equipos y daba lugar a datos inconsistentes. Sin una forma compartida de comunicarnos, la colaboración se complicaba y se nos escapaban detalles importantes.

Consolidar las herramientas para mejorar la calidad y la usabilidad de los datos

La única forma de avanzar era sustituir la infraestructura de herramientas existente de The Economist por una sola plataforma. Nuestro objetivo: un cambio drástico en la calidad, la profundidad y la velocidad del análisis y la experimentación para mejorar considerablemente la toma de decisiones operativas y estratégicas.

Amplitude era la opción ideal por varias razones:

  • La gobernanza de datos es una de las mejores que se pueden encontrar en cualquier plataforma. Aunque quizá no parezca algo emocionante, garantizar una alta calidad y usabilidad de los datos es crucial.
  • Un flujo de trabajo fuertemente integrado significa que podemos aprovechar Analytics, Experimentation, Session Replay y Guides and Surveys para detectar los puntos débiles de los clientes, crear nuevos experimentos, hacer un seguimiento de los resultados y ver repeticiones del comportamiento de los usuarios en una ubicación centralizada. Esa fluidez reduce drásticamente la carga cognitiva de los usuarios a lo largo de todo el ciclo de vida de la información y la experimentación, lo cual es clave para impulsar la adopción de la plataforma.
  • Las funciones basadas en IA hacen que el proceso sea aún más fluido, ya sea a la hora de interpretar un gráfico confuso, supervisar un panel crítico o enviar alertas directamente a Slack.

Para evitar el problema habitual de la baja adopción a largo plazo, nos centramos en la asistencia y la formación de los usuarios durante la implementación de Amplitude. Alrededor de cien personas realizaron más de mil cursos de la Amplitude Academy antes del lanzamiento, además de recibir formación presencial.

El flujo de trabajo integrado de Amplitude reduce drásticamente la carga cognitiva de los usuarios a lo largo de todo el ciclo de vida de la información y la experimentación, lo cual es fundamental para aumentar la adopción de la plataforma.

Sin embargo, el factor clave fue crear un Centro de Excelencia interno para ofrecer apoyo continuo a través de plantillas, manuales y formación periódica. La habilidad y la diligencia del equipo de Amplitude resultaron fundamentales para que lográramos crear una base de usuarios competente y segura.

Los análisis de autoservicio ofrecen resultados en segundos

El tamaño, el alcance y el entusiasmo de nuestra comunidad de usuarios de Amplitude crecieron rápidamente. A las pocas semanas de lanzar Amplitude, nuestros usuarios empresariales estaban realizando sofisticados análisis de comportamiento, de cohortes y del recorrido del cliente. Hoy en día, contamos con unos 200 usuarios activos al mes en una amplia variedad de áreas: redacción, marketing, retención, tecnología, interacción con los clientes, gestión de productos y nuestro equipo de análisis y datos.

Esta adopción generalizada nos ha proporcionado un retorno de la inversión inmediato y cuantificable: las preguntas que antes llevaban días resolver con un analista ahora se responden en segundos. Así, nuestro equipo de análisis se ahorra cientos de horas al mes. Además, ya no dependemos de herramientas que estaban dispersas (y ofrecían datos contradictorios), sino que Amplitude se ha convertido en nuestra única fuente de información veraz.

Cada mes batimos nuevos récords de actividad en Amplitude, lo que indica un cambio importante en cómo los usuarios de la empresa acceden a los análisis y en la calidad de esa información. Vemos una mejora correspondiente en la solidez y la confianza en nuestra capacidad de toma de decisiones, y también estamos muy por encima de las expectativas financieras de The Economist tras la implementación.

Cada mes establecemos nuevos récords para la actividad en Amplitude, lo que indica un cambio sustancial en cómo los usuarios de la empresa acceden a los análisis, así como en la calidad de esa información.

Para mí, el avance más importante fue resolver por fin un problema crítico que llevábamos mucho tiempo arrastrando: la retención de funciones. Hemos lanzado muchas funciones nuevas para mejorar la experiencia del usuario, pero siempre nos costaba saber cuáles eran las que hacían que los usuarios siguieran volviendo una vez pasada la emoción inicial. Amplitude nos proporcionó información valiosa sobre qué funciones se han convertido en parte de la rutina diaria de nuestros clientes, lo que nos ha dado los datos que necesitábamos para priorizar nuestros esfuerzos.

Una empresa con 180 años de historia se moderniza

Al invertir en Amplitude, The Economist convirtió las experiencias reales de los clientes en beneficios empresariales reales. La plataforma es potente y fácil de usar, y nos ayuda en todos los aspectos de nuestro análisis y experimentación. Se ha vuelto esencial para la forma en que entendemos y retenemos a nuestros suscriptores.

Gracias a su inversión en Amplitude, The Economist obtuvo auténticos beneficios empresariales a partir de las experiencias reales de los clientes.

Como resultado, la empresa ha dado un salto de años en la calidad y la velocidad de nuestra toma de decisiones. Equipos que antes no solían trabajar juntos ahora se unen y colaboran en Amplitude, su plataforma preferida. Amplitude une a la empresa y podemos competir como nunca antes.

About the author
Daragh Kelly

Daragh Kelly

Chief Data Officer at The Economist

Daragh Kelly is the Chief Data Officer at The Economist. Multiple times a member of DataIQ 100 Data Leaders, Daragh is an innovative and adaptable insight professional with experience across a wide range of industries. He has a strong track record of delivering transformational organizational and technical change, of developing and launching highly innovative new data capabilities, and of delivering ‘game-changing’ insight.

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